martes, 18 de noviembre de 2014

Cómo volver a casa sin morir en el intento? - Lima, Perú

Lima es la ciudad de las cuatro ruedas. Para empezar, no está diseñada bajo algún criterio lógico de urbanismo. No existe un orden fundamental, tan solo grandes vías que conectan lejanos distritos.


Lima es una ciudad extendida con una gran cantidad de habitantes (casi 9 millones), algunos barrios de alto nivel económico, y otros (la mayoría) de muy bajo nivel de vida. 



En cualquier zona, algunas más que otras, uno corre el riesgo de morir aplastado por cualquier medio de transporte. Caminar por la vereda es una odisea. Uno tiene que esquivar no solo la gente, que en general no tiene los modales de abrir su paso, sino también bicicletas, monopatines, motos, autos y taxis, que tienen la costumbre de ocupar los únicos espacios que tenemos los transeúntes. 



Además del espacio compartido en las veredas, hay que prestar especial atención en las esquinas. Los semáforos (si es que hay) no indican mucho, apenas dan una idea de los tiempos para que los autos pasen en cada sentido. Para cruzar una calle en Lima, hay que esperar la luz verde y luego esperar que los autos dejen de pasar, y ésto es cuando se les de la gana! Las líneas blancas, conocidas internacionalmente para que los peatones crucen, tampoco se respetan. 



Los policías de tránsito parecen muñecos pintados. Ellos también andan esquivando ruedas. No cuentan ni con el poder, ni con el respeto de los conductores ni peatones. 


Imaginemos que además de intentar caminar de manera solitaria, estamos con niños caminando de la mano. Lo más atinado sería sacarlos con casco como medida mínima de seguridad...


En conclusión, para visitar o vivir en ésta ciudad, es bueno salir con algún escudo o halo protector, porque volver sano es más que un desafío, algo casi imposible de lograr!

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